LA PALABRA INÚTIL Y LA OBLIGACIÓN DEL CAMBIO: LA CORRUPCIÓN Y LOS CORRUPTOS SON EL VERDADERO OBSTÁCULO
Hablarles a los corruptos, ladrones y saqueadores sirve de poco porque su lógica no es la del derecho ni la de la justicia, sino la del poder y la impunidad. Ellos conocen perfectamente las palabras “derecho”, “justicia”, “libertad” y “responsabilidad”, pero las han vaciado de contenido: las usan como decorado, como discurso, como máscara.
VATICANO - PAPA LEÓN IVXGOBIERNOPOLÍTICA


La palabra inútil y la obligación del cambio
Hablarles a los corruptos, ladrones y saqueadores sirve de poco porque su lógica no es la del derecho ni la de la justicia, sino la del poder y la impunidad. Ellos conocen perfectamente las palabras “derecho”, “justicia”, “libertad” y “responsabilidad”, pero las han vaciado de contenido: las usan como decorado, como discurso, como máscara.
¿Saben lo que es el derecho? Sí, pero lo manipulan. El derecho se convierte en un instrumento para blindar privilegios y castigar a los Hijos de Dios y al Pueblo.
¿Saben lo que es la justicia? Sí, pero la niegan. La justicia se transforma en espectáculo, en trámite burocrático, en ficción institucional: por eso las cárceles están llenas y aún están construyendo más.
¿Saben lo que es la libertad y la responsabilidad? Sí, pero las desprecian, porque un corrupto no puede ser responsable ni por casualidad. La libertad es para ellos un lujo reservado a su círculo, y la responsabilidad se diluye en la impunidad.
¿Creen en la paz? Solo en la paz de los cementerios también llenos de personas fallecidas del mismo mal, “una larga enfermedad que venían padeciendo”: un silencio impuesto por el miedo, una calma que es represión, no convivencia.
Hablarles es como gritar en un desierto: escuchan, pero no oyen; entienden, pero no aceptan. Su interés no es la verdad ni el bien común, sino la perpetuación de un sistema que los alimenta mientras las cárceles se llenan de inocentes y los ladrones, corruptos y saqueadores disfrutan de la impunidad.
Por eso, más que hablarles, lo que importa es hablarle al pueblo, a las generaciones que todavía pueden romper el ciclo. La palabra dirigida a los corruptos es inútil porque ya han elegido servir al demonio y al mal; la palabra dirigida a los ciudadanos es semilla de resistencia y esperanza para el futuro.
Los corruptos, saqueadores y ladrones son incompatibles con hacer el bien y con la buena gobernabilidad.
La historia no cambia cuando se denuncia el mal… cambia cuando se demuestra que el mal no puede ni debe ni tiene que gobernar.
“Cuando se demuestra que quienes gobiernan no pueden hacer el bien, el cambio deja de ser una opción… se convierte en una obligación histórica.” — Para Una Guinea Mejor™, Autor: Javier Clemente Engonga, 2026
«Porque no se puede esperar nada de los que no saben hacer nada, ni mucho menos Para Una Guinea Mejor™»
